lunes, 17 de junio de 2013

Buenas Tardes.

Es un día soleado y son las 15:57 de la tarde. Miro por la ventana, los árboles, las casas y algunas pocas nubes en el cielo. No me gusta, hace frío y hay viento.
 Prefiero una tormenta negra, resultan mas interesantes o divertidas, ya que los relámpagos llevan grandes sustos que a veces causan gracia.
 Me siento cansada, pero creo que solo estoy tranquila. Tengo puestos mis auriculares, sonando Louis Armstrong sobre mis oídos.
 Debería estudiar, pero sólo quiero pensar y escribir un poco. Bostezo.
 Observo otra vez las casas. En uno de los techos pasa un gato negro mirándome. Le saco la lengua como si él fuera una persona también. Me dan ganas de dibujarlo, pero no lo hago. Nunca fui buena dibujando animales y en especial felinos.
 Mi hermana está hablando, ni la escucho. No solo por los auriculares, no quiero hacerlo. Simplemente estoy concentrada en otra cosa.
 Concentro mi vista en los edificios de al lado que por alguna razón un día se me había dado por dibujarlos. No tienen un diseño o arquitectura especial, ni siquiera son lindos. Las paredes están llenas de moho verdoso y hay alguna que otra reja oxidada. Siempre quise estar en el balcón de alguno de esos y mirarme a mi misma de lejos. Tal vez responderme un saludo o hacerme señas.
 Me agarrá frío, la estufa no está encendida. Ahora observo el bar de la esquina de enfrente. Se ve algo desnuda porque le están sacando el toldo de la entrada y solo quedan fierros al descubierto. Se ve chiquito y borroso. Me hace acordar que debería ir al oculista algún día.
 Pienso dónde me gustaría vivir. Un departamento cerca de un bar muy habitado, no. Mejor que el balcón del departamento apunte directamente a un bar, así observaría a las parejas y personas que irían y asi inventaría mil historias sobre cada una.
 Y vuelvo a la realidad. Mi hermana encendió la T.V. Me resulta molesto, me desconcentra y aún con auriculares la siento.
 El sol ya se escondió tras las casas, pero aún es de día. Son las 16:22 según mi reloj. Termina un tema de Rita Lee en mi reproductor, entonces busco un tema de Art blakey & The jazz messengers. Moanin', me encanta esa canción. Se me viene a la cabeza la persona quien me la mostró por primera vez. Mentalmente le agradezco.
 Pienso de nuevo en la tormenta, ayer hubo una. No duró mucho, quería que pasara. Adoro la lluvia.
 Me pican los brazos, mi sweater me pincha la piel, llevo mangas cortas en efecto.
 Busco otra birome en mi cartuchera ya que me quedé sin tinta. Ésta cartuchera la tengo de hace años, la hice yo misma. Tiene muchas historias encima. A los costados tiene escrituras algo borroneadas. "Ricota PR", "Pidaña", "Never Shout Never". Me pone a recordar a mis amigas. Ya no las veo tan seguido, las extraño. Muevo el cierre y saco mi segunda birome.
 Mi hermana apaga la T.V. Sonrío. Vuelvo a mirar al cielo por mi ventana. Hay mas nubes que antes, pero no tantas como deseo. Pienso buscarles figuras escondidas, y lo hago. Aparece un perro. Me gustaría tener uno, sería buena compañía. Ellos no juzgan.
 Decido terminar y así estudiar. Son las 16:38 hs, y escucho Blue Train de John Coltrane.
 Creo que esto es demasiado aburrido para que alguien lo lea.

                             Buenas tardes...

 Candela Spagnuolo.

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