viernes, 21 de junio de 2013

Olvidos.

Luces bajas, amarillentas rebotan en la gran sala. Se oye claramente el bullicio de la gente cenando. Algunas toman vino. Una carcajada sale de la mesa junto al ventanal. 
 La voz de una hermosa y esbelta mujer resalta en el pequeño escenario. Se torna aguda y luego muy grave. El saxofón la acompaña. Las mesas mas aproximadas a ellos logran disfrutar las suaves tonadas. 
 Él entra al resto-bar. La observa atentamente, apreciando su dulce mirada. Ella no lo nota, sigue con lo suyo como si nada.
 Él se dirige hacia una mesa junto al escenario. Al lado suyo está el contrabajista, quien lo observa fijamente.  Se acerca el camarero. Le pide una copa de vino tinto, su favorito. 
 Ella lo observa por un momento y corre la mirada rápidamente. Su rostro se ve diferente, como si estuviera pensando en otra cosa. Algo preocupada.
  Toma un pequeño sorbo de su bebida y se limita a escuchar un momento a la banda. Tocan un estilo de jazz bastante relajado. Le gusta.
 Las luces del lugar hacen que el reflejo de los ojos de aquella dama reluzcan cual diamantes. Él se pone de pie y se acerca a la mesa de la mujer. Pide permiso para sentarse en la silla vacía de la mesa, la mujer asiente. Se miran por un rato, que para ellos se vuelve interminable.
 Ella sonríe, algo nerviosa. Voltea la cabeza hacia la ventana y mira la luna. Cuarto menguante. 
- Me das intriga y curiosidad- Dijo el hombre.
- Eso es raro. ¿Cuál es la razón?- se ríe.
- Vienes cada noche aqui. En la misma mesa, con la misma bebida. Siempre observando la ventana.
 Las pequeñas mejillas se sonrojan en su rostro, luego responde.
- Veo que me has observado bien. Creo que es una costumbre mía. Es una manera de olvidar y vivir otra vez.
Se produce una pequeña pausa. La banda de jazz comienza un nuevo tema.
- No te entiendo. ¿A qué te refieres?
- ¿No sientes a veces que quieres estar tranquilo en un solo lugar sin interrupciones? Eso es lo que hago. Olvido a mi ex esposo, mi fortuna, mis deseos. Soy solo yo.
Él lo piensa un momento. Luego se levanta de la silla para retirarse. Ella lo toma del brazo.
- ¿Quieres ser parte de mi tranquilidad?
Con una amplia sonrisa vuelve a sentarse.

Blog

Me gusta el nombre de mi blog porque da para pensar ¿Por qué habrá elegido ese nombre? Bueno, en realidad no la pensé demasiado en el momento. Un libro que me encanta es "A tres metros sobre el cielo", al leer eso me hace acordar a las melosidades que tiene el amor-cosa que no me gusta porque nunca me senti tan enamorada como para decir algo asi- entonces a base de ese título quise hacer la contrariedad: "A tres metros bajo la tierra". Algunos podrían pensar que es algo referido al infierno, porque es bajo tierra. Bueno, nada que ver.
 Sin embargo hay otro punto de vista que no le había visto al elegirlo. Este es uno que realmente me identifica. Yo realmente me siento cómoda teniendo mi propio espacio, alejandome un poco de la gente. No siempre, pero creo que cada uno también lo siente. Entonces al decir "bajo la tierra", puede ser algo así como mi cueva o mi refugio, el lugar donde yo me siento bien. Y ese lugar también es mi blog, acá me expreso como quiero, y no me interesa cómo juzguen otros mi escritura. Yo sola me juzgo, bien o mal pero lo hago.
 También ese nombre puede referirse a un tema de personalidad. Con el tema de la timidez donde hay veces que uno prefiere esconderse porque tiene miedo o verguenza. Eso me pasa muy seguido, tal vez también se interprete así.
 Con mucha imaginación podriamos imaginar que bajo esos 3 metros de tierra haya algún mundo de fantasía hecho de imaginación. Donde puedo ver mis sueños, pensamientos, etc. Me gusta ese.
 ¿Y por qué es que el título del blog se llama "The writer"? Tampoco lo sé muy bien. Tal vez porque me gustaría llegar a ser una exitosa escritora, para que la gente aprecie como yo lo que siento. En realidad quiero ser mil cosas, de las que no puedo jaja.
 Creo que el título del blog tiene muchisimo menos sentido que el "A tres metros bajo la tierra".

Candela Spagnuolo. (Futura no escritora)

Cold.

No tengo ganas de nada. Me despierto a la mañana, miro la hora en mi celular. Son las 10:30. No me quiero levantar. Hace frío. Vuelvo a dormir.
Me despierto de golpe. Ya son las 12:30. Mis hermanas me piden que me levante. No quiero.
 Nuevamente como todos los días, me levanto. Desayuno tardisimo, me cambio la ropa. Ordeno mi cuarto y luego almuerzo.
 Luego de eso, tampoco tengo ganas de nada. No tengo mucho que hacer mas que estudiar, o tal vez meterme en internet. No tengo ganas tampoco de ponerme a hacer planes.
Tengo sueño...todo el tiempo.
 Me siento en la cama y miro mi carpeta de estudio. Y nada...
 Bostezo, me dan ganas de dormir otra vez. Tal vez lo hago, tal vez no.
 Ya no sé que música escuchar, no encuentro momentos de inspiración. No quiero salir.
 Hace frío. Estudio un poco, luego lo dejo. Al rato miro mi computadora un rato. No sé bien para qué. Y vuelvo a mirar la carpeta.
 Es aburrido. Pero tampoco tengo ganas de divertirme. Solo pienso. Pienso en personas, lugares, vidas. En la mía. Pienso en sueños raros, en cosas que me gustarían que pasen. No me quejo porque no sucedan, se que si le pongo ganas se cumplen. O tal vez no.
 Me voy a preparar un café. El frío debe estar afectandome. Me da un poco de gracia. Es la invernación, creo. Todo da fiaca y no hay ganas para nada. Hasta el verano no paro. O no lo sé.

lunes, 17 de junio de 2013

Buenas Tardes.

Es un día soleado y son las 15:57 de la tarde. Miro por la ventana, los árboles, las casas y algunas pocas nubes en el cielo. No me gusta, hace frío y hay viento.
 Prefiero una tormenta negra, resultan mas interesantes o divertidas, ya que los relámpagos llevan grandes sustos que a veces causan gracia.
 Me siento cansada, pero creo que solo estoy tranquila. Tengo puestos mis auriculares, sonando Louis Armstrong sobre mis oídos.
 Debería estudiar, pero sólo quiero pensar y escribir un poco. Bostezo.
 Observo otra vez las casas. En uno de los techos pasa un gato negro mirándome. Le saco la lengua como si él fuera una persona también. Me dan ganas de dibujarlo, pero no lo hago. Nunca fui buena dibujando animales y en especial felinos.
 Mi hermana está hablando, ni la escucho. No solo por los auriculares, no quiero hacerlo. Simplemente estoy concentrada en otra cosa.
 Concentro mi vista en los edificios de al lado que por alguna razón un día se me había dado por dibujarlos. No tienen un diseño o arquitectura especial, ni siquiera son lindos. Las paredes están llenas de moho verdoso y hay alguna que otra reja oxidada. Siempre quise estar en el balcón de alguno de esos y mirarme a mi misma de lejos. Tal vez responderme un saludo o hacerme señas.
 Me agarrá frío, la estufa no está encendida. Ahora observo el bar de la esquina de enfrente. Se ve algo desnuda porque le están sacando el toldo de la entrada y solo quedan fierros al descubierto. Se ve chiquito y borroso. Me hace acordar que debería ir al oculista algún día.
 Pienso dónde me gustaría vivir. Un departamento cerca de un bar muy habitado, no. Mejor que el balcón del departamento apunte directamente a un bar, así observaría a las parejas y personas que irían y asi inventaría mil historias sobre cada una.
 Y vuelvo a la realidad. Mi hermana encendió la T.V. Me resulta molesto, me desconcentra y aún con auriculares la siento.
 El sol ya se escondió tras las casas, pero aún es de día. Son las 16:22 según mi reloj. Termina un tema de Rita Lee en mi reproductor, entonces busco un tema de Art blakey & The jazz messengers. Moanin', me encanta esa canción. Se me viene a la cabeza la persona quien me la mostró por primera vez. Mentalmente le agradezco.
 Pienso de nuevo en la tormenta, ayer hubo una. No duró mucho, quería que pasara. Adoro la lluvia.
 Me pican los brazos, mi sweater me pincha la piel, llevo mangas cortas en efecto.
 Busco otra birome en mi cartuchera ya que me quedé sin tinta. Ésta cartuchera la tengo de hace años, la hice yo misma. Tiene muchas historias encima. A los costados tiene escrituras algo borroneadas. "Ricota PR", "Pidaña", "Never Shout Never". Me pone a recordar a mis amigas. Ya no las veo tan seguido, las extraño. Muevo el cierre y saco mi segunda birome.
 Mi hermana apaga la T.V. Sonrío. Vuelvo a mirar al cielo por mi ventana. Hay mas nubes que antes, pero no tantas como deseo. Pienso buscarles figuras escondidas, y lo hago. Aparece un perro. Me gustaría tener uno, sería buena compañía. Ellos no juzgan.
 Decido terminar y así estudiar. Son las 16:38 hs, y escucho Blue Train de John Coltrane.
 Creo que esto es demasiado aburrido para que alguien lo lea.

                             Buenas tardes...

 Candela Spagnuolo.

Cosplay Kyoshi.

Hace como tres meses- no con exactitud- emprendí una meta de la cual no estaba exactamente segura de llegar. Esta trataba de crear un cosplay diferente a los que hice, y con mas elaboración.
 Para los que no saben exactamente que significa "cosplay" les explico un poco cómo es. En lo que es la comunidad "otaku" o "friki", se intenta recrear un personaje de un manga, cómic o animé. Representando el personaje ya sea por la vestimenta y la actuación. Estos cosplay se muestran en convenciones de manga, animé y cómic.
 Esperando la próxima convención, trabaje duro tratando de recrear un cosplay que para mi realmente valiera la pena. Por desgracia no se coser bien, pero siempre trato de hacer lo mejor que pueda. Mis cosplays anteriores fueron horribles, con muchísima desprolijidad, con telas inservibles y baratas, y con muy pocos detalles. Y esta vez lo logré.
 El día de ayer hubo una convención de animé, allí iba a exponer el traje y participar en un concurso de cosplay. Llegué a eso de las 13 hs. Había muchisima gente, mas de lo común. La gente se amontoncaba en los stands de venta. Yo comencé a recorrer todo el lugar visitando mis partes favoritas, las exposiciones de dibujo, la parte de Harry Potter.
 A eso de las 15hs decidí cambiarme. Fui al cambiador y tardé eso de una hora en terminar de ponerme todo el traje. Tuvieron que ayudarme un par de amigas para ajustar la armadura a mi cuerpo, y también para maquillarme un poco la cara.
 Al salir del cambiador empezamos a pasear con Claudia, mi mejor amiga. Todos se me quedaban mirando. Algunos se quedaban pensando el nombre del personaje al no recordarlo, otros me señalaban y me felicitaban por mi trabajo. Y de la nada empieza a acercarse mucha gente a pedir fotos.
 Creo que es de las mejores sensaciones que pasé. El sentirse parte del personaje, la adoración de la gente al personaje y a el trabajo que le dí. Hasta un par de personas me dijeron que me estaban buscando solamente para sacarse una foto conmigo. Y repito, no me quitaban la mirada de encima.
 Para exagerar podría decir que me sentía una especie de "famosa"-ya se que suena estúpido-.
 Al llegar la hora del concurso, subí al escenario. Odio esa parte, siempre me pongo muy nerviosa. Mis manos me tiemblan, mas bien yo tiemblo completa. Mis mejillas se sonrojan y me causa mucho calor. Lo mejor de este cosplay es que al tener la cara maquillada de blanco no se notaba mucho.
 Lamentablemente yo no había preparado nada para exponer sobre el escenario, así que improvisé algunas posiciones con los abanicos del personaje y bueno, salio lo que salió. En el final me trabé, no sabía que mas hacer. Me quedé parada unos segundos y me bajé.
 No gané nada, pero valió muchísimo la pena. Ya sea la plata, el esfuerzo y el tiempo, todo lo valió. Agradezco a toda la gente que me felicitó, igual acepto que todavía me falta mucho para hacer un cosplay bien. Al menos este salió bien, con sus detalles pero bien.
 Es una sensación exaltante.

 Candela Spagnuolo.



sábado, 8 de junio de 2013

Música.

La música. Ha! Qué tema! no? Hay una amplitud realmente grande sobre este tema. Yo voy a hablar solo de los puntos de vista y otras cosas.
 La música para mi son sentimientos. Uno escucha música y le gusta porque esa canción le llevó a tener un sentimiento que le ha gustado y por eso lo ha elegido. Alguien que valora mucho la música sabe qué género usar en cada momento. La música es un compañero, que nos sostiene en la tristeza y nos alegra en la felicidad. Que nos ayuda a despejar la mente de una manera pacífica.
  Yo creo que no importa la variación o los cambios de géneros en una persona. A uno le puede gustar mucho el pop pero porque nunca se había puesto a escuchar rock, y así tal vez cambiar su favoritismo.
 En lo musical hay mucha libertad, eso resulta hermoso. Cuando hay por ejemplo un hombre tocando el saxo toca una melodía de la canción, pero siempre le pone su propio toque y autenticidad y sobretodo, disfruta de esa autenticidad. Este se suelta y le pone pasión a una canción. Es un sentimiento admirable del que me gustaría ser parte.
 Todavía no comprendo bien a la gente que no escucha música, osea no se pone a hacerlo. Hay veces que la música es una necesidad. Mas que nada es una necesidad en la adolescencia, donde chicos y chicas buscan su estilo o personalidad en un género musical. Algunos eligen el rock porque se descargan de enojos en contra de la sociedad o de si mismos, otros prefieren reggaton  porque son mas extrovertidos y les gusta bailar, etc.
 Yo estoy en esa mezcla de casi todo, menos cumbia y reggaton. Me gusta muchísimo el jazz, me encanta el post-hardcore, me gusta el indie rock, algunos cantantes de los 70's u 80's. Y disfruto cada uno en su respectivo momento. Podría decir que amo la música, porque es mi vía de conducción a mi mundo. Es el momento donde me desconecto del mundo.
 Con la música uno es llevado a crear cosas, a la imaginación o inspiración. A historias inventadas, a realidades, recuerdos. La música es arte, cada uno lo ve del lado que quiera.

Y así es como lo veo, y eso que es a simple vista.

Candela Spagnuolo.